Caballos en el balcon. Estancias interminables en la sala de espera de la no vida. Intentamos en vano recordar el camino de retorno a un lugar que ya no existe. Es inutil regresar, fuimos devastados por los años. Y caballos en el balcon. Seguiran muriendo antes de tiempo algunos de ellos. Pasan de mano en mano nuestras viejas ropas. Nos sobreviviran aunque pierdan su sentido. Caminando en linea recta no puede uno llegar muy lejos, cierto, como el cierzo que en verano anhelo y desprecio en primavera.
Mis contradicciones y yo. Que bien me lo paso. Ojala nunca lo tenga claro